Objetivo Grasse: el viaje de los sentidos

Objetivo Grasse: el viaje de los sentidos

Publicado el 28.11.2016, de Alexia | Categoría Actualidades región

Supongo que conoces Grasse, la capital del perfume francés. Cuando se nombra esta ciudad, no podemos evitar pensar en el mundo de los perfumes y en las flores. Mas esta ciudad no es solo fascinante para nuestro olfato, sino también para el gusto, la vista, el oído y el tacto. Pues sí, visitar Grasse supone embarcarse en un auténtico viaje para los sentidos que nos transporta a un mundo mágico.

Una odisea olfativa.

Obviamente, Grasse es la capital mundial del perfume. Allí se cultivan flores emblemáticas como la rosa centifolia, el jazmín, la azucena o el lis blanco. El clima y el talento de los jardineros regalan a estas flores aromas incomparables. Por ejemplo, ¿sabías que el famoso perfume Chanel Nº 5 se creó a partir de rosas y jazmín de la zona de Grasse? Gracias a las muchas fábricas de la zona (Galimard, Fragonard, Molinard, …) podrás comprender los largos procesos de elaboración de estos productos.

Un descubrimiento gustativo.

En Grasse, los visitantes podrán saborear las especialidades gastronómicas de la región o las típicas de la zona de la ciudad. Déjate seducir por una fougassette: un bizcocho con aceite de oliva y agua de azahar. ¡Ñam!¡Delicioso!

Un paseo visual.

Grasse es una ciudad medieval que ha sabido mantener su autenticidad. También podrás contemplar las casas de las familias nobles que vivieron aquí. A algunos minutos de Grasse, en la cueva de Saint-Cézaire, podrás admirar estalactitas grandiosas y ríos subterráneos. En agosto, los colores de la batalla de las flores durante la fiesta del jazmín te deslumbrarán.

Un periplo auditivo.

Visitar Grasse también es volver a descubrir las cosas sencillas de la naturaleza: escuchar el canto melodioso de las aves, dejarse acunar por los conciertos de las cigarras o el relajante caudal de un río. Un paseo al borde del Siagne te permitirá aprovechar todos estos sonidos relajantes en parajes naturales inolvidables. ¡Esto también es la Costa Azul!

Una exploración táctil.

Recoger una rosa al alba, dar un paseo acuático en un torrente o sencillamente tomar el sol en la terraza de una cafetería son solo unos ejemplos de cómo concluir del mejor modo este viaje sensorial en el seno de esta ciudad embriagadora.

Publicado el 28.11.2016, de Alexia | Categoría Actualidades región
CIA
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